|
Fuente: Infocoponline.es Paco Santolaya Ochando Presidente Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos
Vivimos tiempos de cambio en la Universidad. La licenciatura, tal y como la conocimos hasta ahora, desaparecerá y dejará paso a un binomio grado y máster, que configurará la titulación básica que tendrá que tener un psicólogo para ejercer como profesional independiente.
|
|
No todas las Universidades se van a mover hacia las nuevas titulaciones con igual velocidad, pero es seguro que en estos dos próximos años el proceso se pondrá en marcha en todas ellas. En este momento, y salvo una o dos excepciones, las Facultades tienen la intención de adscribir el grado de Psicología a la rama de Ciencias de la Salud y hay acuerdo en apoyar, de forma sólida, la constitución de un post-grado con directrices propias que habilite a quien lo curse como profesional sanitario. También hay un cierto consenso sobre la necesidad de que existan post-grados en el campo educativo, organizacional y de intervención social, específicos para los psicólogos, aunque su concreción puede presentar mayores dificultades. El problema es que estos ámbitos de la profesión se mueven en espacios menos regulados, en donde es más difícil alcanzar la posibilidad de tener directrices propias que vertebren las propuestas de máster, por lo que, sin duda, estarán más expuestos a decisiones locales, de política universitaria, que disminuirán la uniformidad en las condiciones de acceso, docentes y curriculares. Nuestra organización colegial vería como una pésima noticia que esas especializaciones de la Psicología no estuvieran dotadas de una formación post-grado sólida que facilitara el acceso de los futuros graduados a áreas profesionales clásicas de la Psicología. Ponemos gran confianza en el foro de acuerdo y consenso que representa la Conferencia de Decanos de Facultades de Psicología para promover una ruta de especialización de post-grado clara, seria y provechosa para los futuros graduados y colegiados.
Los tiempos en los que se mueve la reforma universitaria en curso son paralelos a la necesidad urgente de recomponer los estragos legales producidos en la profesión por la LOPS y el Decreto de autorización de centros, servicios y establecimientos sanitarios. Como ya es de sobra sabido, el Gobierno propuso tres vías de acción para reducir el daño producido por estas deplorables normas. La primera fue la ampliación de las condiciones para el acceso al título de especialista por las vías transitorias. Esta medida posibilitó que se presentaran unas cuantas miles de solicitudes más, pero sus benéficos resultados sólo alcanzarán a quienes obtengan el título, que serán siempre una fracción de los que lo han solicitado. La segunda vía de solución se arbitró a través de una Orden Ministerial que modificaba el Real Decreto de autorización de Centros, y que fue recurrida, en parte, con éxito por el Consejo General de Colegios de Médicos ante la Audiencia Nacional. Actualmente está en vigor, porque la sentencia de la Audiencia ha sido recurrida por el Gobierno ante el Tribunal Supremo. Tanto el Gobierno como nosotros hemos considerado esta medida como provisional, a la espera de que se pueda poner en marcha la tercera vía de solución, al amparo de la reforma del Espacio Europeo de Educación Superior. En este último caso, el remedio pasa por la creación de un máster que habilite al psicólogo como profesional sanitario. La creación de este título de post-grado sería una solución de gran calado y alcance, tanto para los actuales como para los futuros profesionales que no puedan obtener el título de especialista. Declaraciones públicas de los responsables del Ministerio de Sanidad, en algunos casos en sede parlamentaria, y sucesivos y reiterados contactos con el Gobierno nos han convencido de que la solución es posible, dado el gran grado de consenso alcanzado en torno a esta medida. Sin embargo, el tiempo pasa, el proceso de reforma universitaria avanza, y desde los Ministerios de Sanidad y Educación no se pone en marcha un proceso que llevará su tiempo implantarlo y que no es, en modo alguno, instantáneo. El Colegio está percibiendo una creciente inquietud entre los profesionales, la comunidad universitaria y los alumnos por la extrema lentitud con la que se arbitra una solución a los problemas que padecemos. Esta inquietud se convierte en perplejidad si tenemos en cuenta el alto grado de consenso alcanzado en torno a la idea general de la solución. Esperemos que pronto podamos disponer de un texto que permita conocer con más exactitud los términos en los que se formulará el futuro máster y, de esa forma, disipar los temores e incertidumbres que tienen todos los posibles afectados.

Enero 16, 2009 at 8:37 pm
DE NUEVO URDIENDO LA MENTIRA
Hace un mes y medio parecía que la evolución de las cosas de la Psicología Española en lo referido a su definición profesional se encauzaba por el camino de la racionalidad. Así, la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados hacía propuestas para avanzar en la clara definición del proceso y capacitación necesarios para delimitar la condición sanitaria del ejercicio de sectores profesionales bien definidos de la Psicología. También el Ministerio de Sanidad había expresado en fechas próximas su voluntad de elaborar una norma con rango de ley que garantizaría el acceso a la formación como especialista en Psicología Clínica (acceso al PIR) desde un nivel de formación universitaria adecuado (finalizado el máster específico de Psicología para la formación en contenidos sanitarios) y una regulación del citado máster que aseguraría su calidad para así formar psicólogos/as en condiciones de ejercer profesionalmente en atención sanitaria a la población. Y todo ello sin necesidad de abrir un proceso de modificación de la LOPS ni de crear una nueva profesión sanitaria en la Psicología, profesión que ya existe y que es la Psicología Clínica.
Las grandes cuestiones quedaban así aclaradas. A recordar:
No toda la Psicología es sanitaria.
La profesión sanitaria en la Psicología es la Psicología Clínica.
A través de un máster específico, regulado mediante directrices propias, se formarían psicólogos/as capacitados/as para el ejercicio profesional en ámbitos sanitarios y ante problemáticas sanitarias.
El acceso al PIR se produciría obteniendo previamente la titulación máster antes citada y superando después el proceso selectivo de acceso.
El Sistema Nacional de Salud (SNS), como con las otras profesiones sanitarias facultativas, sólo incorporaría a sus recursos profesionales a especialistas en Psicología Clínica para prestar atención sanitaria a sus usuarios.
Se estaba trabajando en ello cuando el Consejo General de Colegios Oficiales de psicólogos (vease la editorial de Infocop de diciembre de 2008) no sólo vuelve a intentar agitar el fantasma de la inseguridad profesional sino que miente respecto a las actuaciones del Ministerio de Sanidad al afirmar que un grupo de trabajo formado por COP, Conferencia de Decanos y Comisión Nacional ya prácticamente ha finalizado una propuesta de directrices para el citado máster, y vuelve a mentir sobre la resolución del Parlamento Español. Pretende el COP la modificación de la LOPS, convertir en sanitaria toda la Psicología, crear un nuevo profesional sanitario, incorporar a la Atención Primaria de Salud del SNS a los futuros máster (mostrando su ignorancia y desconsideración sobre ese nivel asistencial), y dar satisfacción a los intereses de aquellos sectores universitarios que dirigen la política colegial.
Poco les importa que vayan a existir más de 10.000 psicólogos clínicos en España, que haya mucha más Psicología en la Universidad que la que ellos representan, que nunca se hayan cumplido sus profecías catastrofistas, que se hayan desvelado una tras otra sus mentiras en estos cinco años del conflicto “psicología sanitaria”…. Poco les importa la verdad de cómo son las cosas. Otra vez están intentando crear el clima que les conviene, urdiendo un discurso apoyado en supuestos hechos sobre el que basar su posterior reivindicación de los mismos como si hubieran existido esas realidades por ellos inventadas, y de este modo hacer política de presión sobre el Gobierno para conseguir lo suyo. La estrategia es la misma que en 2004 cuando crearon la supuesta promesa electoral del PSOE de reconocer toda la Psicología como sanitaria, a la que convirtieron en su razón reivindicativa principal.
Con su conducta el Consejo General de COPs arriesga e hipoteca el futuro profesional y académico de la Psicología Española e impide la construcción confiada y unitaria de alternativas que puedan satisfacer los intereses sociales generales y en las que, a su vez, se puedan articular los intereses particulares de la Psicología, tanto de los ámbitos universitarios como profesionales.
Bien harán quienes sincera y honestamente interesados/as en el progreso sanitario de la Psicología (realizado en coherencia con la historia sanitaria española como no puede ni debe ser de otro modo) avancen en el camino de un acuerdo fundamentado en las cuestiones antes expresadas (las ya aclaradas), con métodos democráticos y con lealtad a las Instituciones y consideración del interés general. Para ello será necesario, sin duda, dejar atrás al grupo que sólo ha envenenado en los últimos años las relaciones dentro de la Psicología: identificando sus intereses concretos, denunciando sus manipulaciones y mentiras, y situándolos en el nivel de derecho que les corresponde (que no es otro que el propio de cualquier particular cuando quiere que la Administración satisfaga lo suyo).
En Santiago a 13 de enero de 2009
MESA GALEGA DA PSICOLOXÍA CLÍNICA
ASOCIACIÓN GALEGA DE SAÚDE MENTAL
ASOCIACIÓN GALEGA DE psicólogos INTERNOS RESIDENTES
ASOCIACIÓN DE psicólogos CLÍNICOS DO SERGAS
Marzo 12, 2009 at 5:02 am
hola